miércoles, 29 de agosto de 2012

Tarija


La experiencia de cruzar la frontera La Quiaca-Villazon fue muy diferente a la que habíamos tenido ambos en viajes anteriores. Aquellas calles en el mes de enero repletas de turistas haciendo fila para hacer el trámite de ingreso al país cambió por un paisaje casi vacío, sereno, quieto. No solo influyó que estamos en agosto, sino que además era un domingo a las 7 de la mañana.
Así entramos a Bolivia, sintiendo ya en las primeras calles el olor amargo de la coca masticada.
El primer destino que elegimos fue Tarija, ciudad de unos 200.000 habitantes, cabecera del departamento que lleva el mismo nombre. El viaje de 7 horas atravesando una ruta de ripio que subía y bajaba por las laderas de las montañas, casi por encima de las nubes, nos regaló un paisaje hermoso pero principalmente nos generó esa sensación de necesitar aferrarse a alguna entidad superior a la cual confiarle algo de seguridad. Afortunadamente llegamos sanos y salvos, solo un poco afectados por la altura.
Nuestra primera impresión de Tarija no fue de las más positivas. Encontramos a la ciudad oscura, vacía, muy diferente a lo que nos habían comentado de ella.
Con el ritmo semanal del lunes las calles fueron tomando otro color y terminamos descubriendo una ciudad que nos regaló mucho más de lo que imaginábamos. Incluyendo la posibilidad de realizar una jornada de intercambio en un centro de rehabilitación para personas con discapacidad, que nos abrió las puertas para escucharnos y compartir experiencias.
 Llama la atención la limpieza, la amabilidad de la gente que se acerca a hablar curiosamente, las lindas tardes de sol y la seguridad que uno siente caminando incluso por la noche, a diferencia de otras ciudades de Bolivia.
Datos Importantes: Para nuestra sorpresa, el peso argentino está muy devaluado en este país, y lo que antes resultaba re barato hoy no lo es tanto.
Cambio de divisas en Tarija: 1 peso Argentino- 1,05 Peso Boliviano
                                               1 dólar- 6,93 Pesos Bolivianos
En Tarija comer en el mercado un rico y abundante plato cuesta entre 6 y 10 bolivianos, depende de lo que uno elija (sin bebida) Comer en un comedor o restaurant necesariamente implica gastar más de 20 Bol por persona.
Nos alojamos en el Hostal España, con muy buena ubicación pero las habitaciones dejan bastante que desear. De todos modos estuvimos cómodos y en las duchas, luego de renegar un rato, sale agua caliente. Por una habitación con cama matrimonial y baño compartido pagamos 80 Bolivianos (algo así como 12 dólares)
Llegamos a Tarija con la idea de pasar como máximo dos noches, y aquí estamos, 5 días después, despidiéndonos de una ciudad que nos sorprendió y nos fue conquistando, principalmente por su gente.
En unas horas partimos hacia la ciudad de Potosí, la antigua ciudad del esplendor de la plata. Veremos cómo nos recibe y como lidiamos con sus más de 4.000 metros de altura.

sábado, 25 de agosto de 2012

Salta


Después de pasar unos días con amigos en Tucumán, nos fuimos a Salta, viajando en la empresa Vosa, que por un precio mucho menor que las demás, brinda un servicio excelente. Desde que salimos a la calle, Salta nos sorprendió felizmente. Ambos ya la conocíamos por separado, pero en este viaje nos pareció más linda y nos enamoramos de su emplazamiento geográfico. Además, algunas callecitas nos recordaron mucho a Bolivia, los mercados, la gente, los negocios. Nos alojamos en el hostal 7 rayos (San Luis al 700) en un ambiente tranquilo, con linda energía y todas las comodidades necesarias. Por recomendación de una amiga viajamos hasta Campo Quijano, un pueblo ubicado a 30 km de la ciudad, donde el polvo y la tierra se hacen sentir. Pasamos una tarde ahí, con el sol pegándonos muy fuerte y espiando un poco la cotidianeidad de un lugar árido, con inmensas montañas a la vista y muchas máquinas y camiones trabajando en la cantera. Un lugarcito de esos que nos gusta descubrir ya que salen un poco del circuito turístico marcado.
Si algo ya sabemos es que este viaje estará marcado por fuertes contrastes, como el mundo en general, y solo bastó hacer otros 30 km en otra dirección para descubrir San Lorenzo, un lugar marcado por el verde, las majestuosas casas emplazadas en la montaña, los innecesarios y excesivos metros cuadrados destinados al jardín.
Y así pasamos 4 días en “la linda”, caminando, recorriendo y con la hermosa sensación de un camino progresivo hacia ese viaje que imaginamos y que vamos construyendo con cada paso que damos.

martes, 21 de agosto de 2012

introduccion

Si intentara comenzar por el principio de esta idea tendría que ir enlazando sucesos hasta la fantasía, hasta inventar recuerdos que sirvan de justificación o explicación. No sabríamos decir donde se engendro este sueño. Si sabemos que dos sueños hechos de la misma sustancia de la tentación por lo incierto se encontraron, y se hicieron uno, de limites y de forma poco definidos. Pero de una intensidad tal que su presencia primero tímida y de comentario al pasar se fue transformando en deseo, luego en idea, luego proyecto, luego en necesidad. Un ruido que si no nos deteníamos a escuchar y traducir se iba a transformar en esa mano en el hombro que obliga a mirar atrás y preguntarse "como habría sido si...".
Así que a principios del 2011 tomamos la decisión de llevar a adelante esta idea de VIAJAR, no para escaparse unos días y volver. Viajar por viajar nomás. Sin pretensiones filosóficas ni espirituales. 
Este es el diario de este viaje que comenzamos por Sudamérica, el registro de los pasos que damos, después de haber dado el primer paso, un paso al costado. 

Primer tramo. Rafaela-San Miguel de Tucumán.