La
experiencia de cruzar la frontera La Quiaca-Villazon fue muy diferente a la que
habíamos tenido ambos en viajes anteriores. Aquellas calles en el mes de enero
repletas de turistas haciendo fila para hacer el trámite de ingreso al país
cambió por un paisaje casi vacío, sereno, quieto. No solo influyó que estamos
en agosto, sino que además era un domingo a las 7 de la mañana.
Así entramos
a Bolivia, sintiendo ya en las primeras calles el olor amargo de la coca
masticada.
El primer destino
que elegimos fue Tarija, ciudad de unos 200.000 habitantes, cabecera del
departamento que lleva el mismo nombre. El viaje de 7 horas atravesando una
ruta de ripio que subía y bajaba por las laderas de las montañas, casi por
encima de las nubes, nos regaló un paisaje hermoso pero principalmente nos generó
esa sensación de necesitar aferrarse a alguna entidad superior a la cual
confiarle algo de seguridad. Afortunadamente llegamos sanos y salvos, solo un
poco afectados por la altura.
Nuestra
primera impresión de Tarija no fue de las más positivas. Encontramos a la
ciudad oscura, vacía, muy diferente a lo que nos habían comentado de ella.
Con el ritmo
semanal del lunes las calles fueron tomando otro color y terminamos
descubriendo una ciudad que nos regaló mucho más de lo que imaginábamos.
Incluyendo la posibilidad de realizar una jornada de intercambio en un centro
de rehabilitación para personas con discapacidad, que nos abrió las puertas
para escucharnos y compartir experiencias.
Llama la atención la limpieza, la amabilidad
de la gente que se acerca a hablar curiosamente, las lindas tardes de sol y la
seguridad que uno siente caminando incluso por la noche, a diferencia de otras
ciudades de Bolivia.
Datos
Importantes: Para nuestra sorpresa, el peso argentino está muy devaluado en
este país, y lo que antes resultaba re barato hoy no lo es tanto.
Cambio de
divisas en Tarija: 1 peso Argentino- 1,05 Peso Boliviano
1 dólar- 6,93 Pesos Bolivianos
En Tarija
comer en el mercado un rico y abundante plato cuesta entre 6 y 10 bolivianos,
depende de lo que uno elija (sin bebida) Comer en un comedor o restaurant
necesariamente implica gastar más de 20 Bol por persona.
Nos alojamos
en el Hostal España, con muy buena ubicación pero las habitaciones dejan
bastante que desear. De todos modos estuvimos cómodos y en las duchas, luego de
renegar un rato, sale agua caliente. Por una habitación con cama matrimonial y
baño compartido pagamos 80 Bolivianos (algo así como 12 dólares)
Llegamos a
Tarija con la idea de pasar como máximo dos noches, y aquí estamos, 5 días
después, despidiéndonos de una ciudad que nos sorprendió y nos fue conquistando,
principalmente por su gente.
En unas
horas partimos hacia la ciudad de Potosí, la antigua ciudad del esplendor de la
plata. Veremos cómo nos recibe y como lidiamos con sus más de 4.000 metros de
altura.
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