viernes, 2 de noviembre de 2012

Lima, la ciudad gris


La ciudad de Lima nos sorprendió. Pensábamos encontrarnos con un polo totalmente histórico y colonial y por el contrario, descubrimos un centro moderno, ordenado y cuidado. Hay que tener en cuenta que nos movimos por distritos urbanísticos donde hay dinero, claro que existen los “conos” que son barrios periféricos al borde de la montaña donde abunda la pobreza. Pero haciendo esta salvedad, nos impresionó la diferencia radical con otras ciudades de Perú. Descubrimos una capital con su bello mar, el cual sorprende por su claro color y los acantilados que lo rodean. Los parques son muy lindos, mucho espacio verde y por primera vez en el viaje, volvimos a ver juegos para niños como toboganes o hamacas.
Lima es la ciudad ideal para degustar la gastronomía peruana, un sello identitario de orgullo para cualquier Peruano. Desde los ceviches, los anticuchos, las sopas y carnes, hasta las bebidas típicas, como el famoso Pisco Sour que se ofrece en cualquier bar.
Se observa por las calles una clara política de construcción de ciudadanía, con carteles que invitan a respetar las diferencias o no tocar bocina constantemente, por citar algunos ejemplos. El centro histórico está en pleno proceso de reconstrucción, refuncionalizando todos los edificios viejos, convirtiéndolos en modernas construcciones pero que conservan su fachada original.
Pasamos unos lindos días en Lima, sin dudas una ciudad que invita a recorrerla y descubrirla.


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